Queridos hijos:
Vamos a echarle un poco de humor, que esta bitácora se está poniendo demasiado seria. Esto me ha llegado vía correo electrónico y lo he adaptado mínimamente para esta bitácora, que es la vuestra. Cuando seáis mayores quizás podáis entender que el estilo de vida que llevaba vuestro padre era harto diferente del de vuestra generación. La diferencia es de 30 años, que es la diferencia entre mi infancia y la vuestra, año arriba, año abajo.
Pongamos por caso unos cuantos escenarios:
Escenario 1:
Manolo tiene pensado ir al bosque después de clase, según entra al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas.
Año 1977: El subdirector lo ve y le pregunta donde las venden, y le enseña la suya, que es antigua, pero mas buena.
Año 2007: La escuela se cierra, llaman a la guardia civil y llevan a Manolo al reformatorio. Antena 3 y Tele cinco presentan los informativos de las 15:00 desde la puerta del colegio.
Escenario 2 :
Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase.
Año 1977: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan las manos y terminan siendo colegas en los billares.
Año 2007: La escuela se cierra, Tele cinco proclama el mes antiviolencia escolar, el periódico 20 minutos titula a cinco columnas el asunto y Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio para presentar el telediario.
Escenario 3:
Jaime no para quieto en clase. Interrumpe y molesta a los compañeros.
Año 1977: Mandan a Jaime a ver al director y éste le echa una buena bronca. Vuelve a clase, se sienta en silencio y no vuelve a interrumpir más.
Año 2007: Se le administran a Jaime grandes dosis de metanfemina (Ritalin), un fármaco para la conducta hiperactiva. Se transforma en un Zombi. La escuela recibe una subvención por tener un discapacitado.
Escenario 4:
Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre saca el cinturón y le pega unos buenos latigazos con él.
Año 1977: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un hombre negocios con éxito.
Año 2007: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el padre abusaba de ella y lo meten en la cárcel. La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Milá (una odiosa conocida presentadora española que se dedica a la telebasura) abre la final de Gran Hermano con un discurso relativo a la noticia.
Escenario 5:
Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña en la rodilla. Su profesora, María, se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para confortarlo.
Año 1977: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.
Año 2007: María es acusada de perversión de menores y se va al paro. Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad. Ganan. Tele5 y Antena 3 producen juntos la película y definitivamente el plató de los informativos ya queda emplazado en medio de la calle.
Escenario 6:
Se pelean un niño blanco y un niño negro por llamarle chocolate.
Año 1977: Se dan de tortas se levantan y cada uno a su casa. Mañana son amigos (¡jo, anda que no ha tenido vuestro padre de estas de sacudirse y luego salir tan amigos por mil y un motivos distintos!).
Año 2007: Tele5 envía a sus mejores corresponsales. Antena 3 prepara un reportaje de esos de a fondo donde un gran equipo de periodistas pasan un día en un colegio con niños. Se emiten programas documentales sobre pandilleros y odio racial, las pseudo-juventudes hitlerianas fingen revolucionarse al respecto y el Gobierno instaura nuevas leyes y le pone un piso a la familia del negrito.
Escenario 7:
Tienes que hacer un viaje.
Año 1977: Viajas en un avión de Iberia, te dan de comer y te invitan a lo que quieras de beber, todo servido por azafatas espectaculares en un asiento en el que caben dos como tú.
Año 2007: Entras en el avión abrochándote el cinturón de los pantalones que te han hecho quitar para pasar el control, te sientan una butaca en la que si respiras profundo le metes el codo en el ojo al de al lado y si tienes sed el azafato afeminado te ofrece una carta con las bebidas y sus precios subidos un 50 % porque sí. Y no protestes por si acaso cuando aterrizas te hacen cualquier tipo de puñetas para ver si llevas drogas.
Escenario 8:
Pedrito, 19 años, gran fama de macarra ganada a base de horas en los futbolines, chupa de cuero con piezas metálicas de mecheros engarzadas y Derbi FDS trucada; se propasa con Sara, quinceañera hiperdesarrollada que ya despunta entre sus compañeras de barrio.
Año 1977: Pedrito es el AMO.
Año 2007: Tras un linchamiento público a nivel nacional, con especial ensañamiento por parte de algunos tertulianos televisivos habituales y ministras progres, Mercedes Milá consigue restaurar la pena de muerte en España. Pedrito tiene el honor de ser el primer condenado a muerte por la nueva ley con carácter retroactivo.
Escenario 9:
Relación habitual entre padre e hijo:
Año 1977: Le pido dinero a mi padre para salir.
Año 2007: Mi padre me pide dinero para apaciguar al banco (o en mi caso al abogado, queridos hijos).
Escenario 11:
Disciplina escolar:
Año 1977: Hacías una puñetada en clase. El profesor te metía dos buenas leches bien merecidas. Al llegara a casa tu padre te arreaba otras dos.
Año 2007: Haces una puñetada. El profesor te pide disculpas. Tu padre te pide disculpas y te compra una moto (¡ni se os ocurra hacer este truco conmigo con la idea de conseguir una moto en el futuro!).
Escenario 12:
Llega el 28 de octubre.
Año 1977: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. No pasa nada.
Año 2007: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. La gente sufre trastornos del sueño, depresión, ansiedad, somatizaciones y diez mil cosas más.
Escenario 13:
El fin de las vacaciones.
Año 1977: Después de chuparse una caravana de mucho cuidado con toda la familia metida en un seiscientos, tras 15 días de vacaciones en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2007: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado, se terminan las vacaciones. La gente sufre trastornos del sueño, depresión y seborrea.
Os quiero muchísimo. Os bendice, como siempre,
Vuestro padre
miércoles, 6 de febrero de 2008
lunes, 21 de enero de 2008
Para que quede constancia 04
Queridos hijos:
Sigo haciendo cuanto está de mi parte, hijos míos, por vosotros. No sé hacer más que esto que hago y estoy redoblando mi esfuerzo de oración por vosotros. Es todo lo que puedo hacer pero eso, que es lo que puedo hacer, quiero hacerlo muy bien.
Ya no me contestan ni los del punto de encuentro. ¡Tiene bemoles la cosa!
Que vuestra madre ya ni se digne en contestarme ni en decirme cómo estáis, tiene narices. Pero tampoco puedo decir que me cae de sorpresa. Algún día tendremos que hablar cara a cara, y espero que tengáis la valentía de aceptar los hechos, los datos concretos, que os probarán una y otra vez que vuestro padre siempre os quiso y jamás os abandonó.
Un abrazo grandísimo y todas mis bendiciones,
Papá
Cher(s) Monsieur(s)/Mesdame(s),
Je n’ai pas reçu aucune réponse de votre part au email que je vous ai écrit le -- Janvier, 2008. Je vous remercierai beaucoup de répondre à mes emails, étant donne que mon français parlé est très pauvre.
Et n’ai pas reçu, non plus, aucune réponse de Mme. X (la mère de mes fils I, Y et J). Je vous prie de tout mon cœur que étant donne que mes essais de communications avec Mme. X ne sont jamais répondus, vous pourriez être si gentils de l’apeller et organiser un calendrier de visites acceptable aux deux parts afin que je puisse me planifier pour aller voir mes fils, étant donne que j’habite en Espagne, et que le voyage représente pour moi un grand effort d’organisation, temps et argent.
Je dois vous dire que mon avocat, Maître XX, reçoit des copies des mes communications avec vous et avec Mme. X, et des réponses (ou non-réponses) que je reçois.
Avec l’expression des mes meilleurs sentiments,
Santiago
Sigo haciendo cuanto está de mi parte, hijos míos, por vosotros. No sé hacer más que esto que hago y estoy redoblando mi esfuerzo de oración por vosotros. Es todo lo que puedo hacer pero eso, que es lo que puedo hacer, quiero hacerlo muy bien.
Ya no me contestan ni los del punto de encuentro. ¡Tiene bemoles la cosa!
Que vuestra madre ya ni se digne en contestarme ni en decirme cómo estáis, tiene narices. Pero tampoco puedo decir que me cae de sorpresa. Algún día tendremos que hablar cara a cara, y espero que tengáis la valentía de aceptar los hechos, los datos concretos, que os probarán una y otra vez que vuestro padre siempre os quiso y jamás os abandonó.
Un abrazo grandísimo y todas mis bendiciones,
Papá
Cher(s) Monsieur(s)/Mesdame(s),
Je n’ai pas reçu aucune réponse de votre part au email que je vous ai écrit le -- Janvier, 2008. Je vous remercierai beaucoup de répondre à mes emails, étant donne que mon français parlé est très pauvre.
Et n’ai pas reçu, non plus, aucune réponse de Mme. X (la mère de mes fils I, Y et J). Je vous prie de tout mon cœur que étant donne que mes essais de communications avec Mme. X ne sont jamais répondus, vous pourriez être si gentils de l’apeller et organiser un calendrier de visites acceptable aux deux parts afin que je puisse me planifier pour aller voir mes fils, étant donne que j’habite en Espagne, et que le voyage représente pour moi un grand effort d’organisation, temps et argent.
Je dois vous dire que mon avocat, Maître XX, reçoit des copies des mes communications avec vous et avec Mme. X, et des réponses (ou non-réponses) que je reçois.
Avec l’expression des mes meilleurs sentiments,
Santiago
jueves, 17 de enero de 2008
Para que quede constancia 03
Queridos hijos:
Hace ya tres días que envié esto al punto de encuentro donde hemos de vernos. No he recibido respuesta de ellos. Vamos ya camino de las 12 semanas sin saber de vosotros, siquiera si existís. Para que quede constancia, para el futuro, de que sin poder contactar con vosotros por teléfono, pero sigo por el internet, aunque vuestra madre no responda ninguno de los e-mails que le mando.
Sigo pensando en vosotros. Sigo con ganas de veros. Os sigo amando más y más, hasta en la distancia. Mi vida sin vosotros se seca y yo, por dentro, voy muriendo poco a poco. Pero hasta la última gota de vida que tenga estaré ahí, con vosotros y por vosotros. Ayer no me pude dormir hasta casi las 5 de la mañana pensando en vosotros. Noche tras noche así mina un poco. En fin, me digo lo de siempre: Deus vult.
Si el día de mañana el Señor me ha llamado a comparecer ante El cuando leáis esto, perdonadme si no lo hice mejor. Estoy tratando de estar con vosotros utilizando todos los resortes e instrumentos del mejor modo que sé. Si no hago más es porque o bien no puedo o no sé hacer más.
Y perdonadme el cinismo de desearles "todo lo mejor" para el nuevo año a esa gestapo de la paternidad que son toda esa gente del punto de encuentro y los que allí me obligan a ir.
Tenéis padre, hijos míos. Aunque se empeñen en bloquearme como tal.
Un beso y mis bendiciones sobre todos vosotros,
Papá
Cher(s) Monsieur(s)/Madame(s),
J'aimerais savoir si ça serait possible que vous vous mettez encontacte avec la mère de mes fils, Mme. XX, pour voir si ça serait possible d'organiser que je fasse une visite ames fils I, Y et J le --, mercredi, ou le --, samedi. Ces deux dates seraient possibles pour moi.
Je regrette énormément vous demander votre aide a ce particulier, mais Mme. X ne réponds pas ni a mes lettres, ni a mes e-mails, etelle continue sans me faciliter un numéro de téléphone pour que je puisse l'appeler.
Si vous voulez un certificat médical certifiant que la visite programme le -- passé n'a pas que se faire, pour une pneumonie que j'ai soufferte ces jours, le certificat médical serai à votre disposition en espagnol.
En profitant de l'occasion pour vous désirez une bonne année nouvelle.
Mes salutations les meilleures,
Santiago
Hace ya tres días que envié esto al punto de encuentro donde hemos de vernos. No he recibido respuesta de ellos. Vamos ya camino de las 12 semanas sin saber de vosotros, siquiera si existís. Para que quede constancia, para el futuro, de que sin poder contactar con vosotros por teléfono, pero sigo por el internet, aunque vuestra madre no responda ninguno de los e-mails que le mando.
Sigo pensando en vosotros. Sigo con ganas de veros. Os sigo amando más y más, hasta en la distancia. Mi vida sin vosotros se seca y yo, por dentro, voy muriendo poco a poco. Pero hasta la última gota de vida que tenga estaré ahí, con vosotros y por vosotros. Ayer no me pude dormir hasta casi las 5 de la mañana pensando en vosotros. Noche tras noche así mina un poco. En fin, me digo lo de siempre: Deus vult.
Si el día de mañana el Señor me ha llamado a comparecer ante El cuando leáis esto, perdonadme si no lo hice mejor. Estoy tratando de estar con vosotros utilizando todos los resortes e instrumentos del mejor modo que sé. Si no hago más es porque o bien no puedo o no sé hacer más.
Y perdonadme el cinismo de desearles "todo lo mejor" para el nuevo año a esa gestapo de la paternidad que son toda esa gente del punto de encuentro y los que allí me obligan a ir.
Tenéis padre, hijos míos. Aunque se empeñen en bloquearme como tal.
Un beso y mis bendiciones sobre todos vosotros,
Papá
Cher(s) Monsieur(s)/Madame(s),
J'aimerais savoir si ça serait possible que vous vous mettez encontacte avec la mère de mes fils, Mme. XX, pour voir si ça serait possible d'organiser que je fasse une visite ames fils I, Y et J le --, mercredi, ou le --, samedi. Ces deux dates seraient possibles pour moi.
Je regrette énormément vous demander votre aide a ce particulier, mais Mme. X ne réponds pas ni a mes lettres, ni a mes e-mails, etelle continue sans me faciliter un numéro de téléphone pour que je puisse l'appeler.
Si vous voulez un certificat médical certifiant que la visite programme le -- passé n'a pas que se faire, pour une pneumonie que j'ai soufferte ces jours, le certificat médical serai à votre disposition en espagnol.
En profitant de l'occasion pour vous désirez une bonne année nouvelle.
Mes salutations les meilleures,
Santiago
miércoles, 9 de enero de 2008
Para que quede constancia 02
Queridos hijos:
Ante la sospecha de que muchas de las cartas que os mando no os llegan, aquí vuelvo a colgar otra carta a vosotros para que quede constancia de que se escribieron.
Un beso.
Os quiere,
Papa
Noël 2007
Mes tres chères enfants,
Au tour de Noël vous ne pouviez pas imaginer combien je me souviens de vous et comment j’aimerais passer ces fêtes avec vous. Quand je vois l’Enfant Jésus dans la crèche je pense a vous et a combien je vous aime, et a que je vous aime de plus en plus malgré la distance et la séparation.
J’espère que un jour je serai capable de passer les fêtes de Noël avec vous, mes chères enfants.
Ecrivez moi, mes enfants, et dites moi comment allez-vous. Ça me fera beaucoup de plaisir.
Je vous ai dans mon cœur et mes prières.
Grosses bisous,
Papa
Ante la sospecha de que muchas de las cartas que os mando no os llegan, aquí vuelvo a colgar otra carta a vosotros para que quede constancia de que se escribieron.
Un beso.
Os quiere,
Papa
Noël 2007
Mes tres chères enfants,
Au tour de Noël vous ne pouviez pas imaginer combien je me souviens de vous et comment j’aimerais passer ces fêtes avec vous. Quand je vois l’Enfant Jésus dans la crèche je pense a vous et a combien je vous aime, et a que je vous aime de plus en plus malgré la distance et la séparation.
J’espère que un jour je serai capable de passer les fêtes de Noël avec vous, mes chères enfants.
Ecrivez moi, mes enfants, et dites moi comment allez-vous. Ça me fera beaucoup de plaisir.
Je vous ai dans mon cœur et mes prières.
Grosses bisous,
Papa
domingo, 30 de diciembre de 2007
miércoles, 26 de diciembre de 2007
24 de diciembre del 2007
Queridísimo Niño Jesús:
Hoy estás aquí, en el Belén. Tu Santísima Madre te atiende y tu padre te mira embelesado. Eres pequeño, eres niño. Ni siquiera Tú, que podías hacer todo por Ti mismo, quisiste prescindir de un padre. Estoy seguro, segurísimo, que cuando creciste no sólo te dejaste abrazar y querer y dirigir por tu padre. No sólo querías que fuese así, sino que gozabas con que así fuera.
Me admira tu padre, Niño Jesús. San José es fuerte y es bueno, muy bueno. Sé que el Espíritu Santo le inspiró, claro está. No lo tuvo fácil cuando tuvo que salir escapando de que te mataran camino de Egipto con tu Madre y contigo a lomos de un burro. Me imagino a tu padre enseñándote los artes y secretos de la carpintería. Tengo por cierto que era un formidable carpintero, como lo fuiste tú, educado por él. Tu padre, si bien no-biológico, te dio su ser al darte su espíritu con su educación y cuidados. No hubo en nada en que San José no se prodigara contigo. Dicen incluso que cuando tu padre murió lo hizo en tus brazos y confortado por ti. ¿Acaso puede pedir más un padre que morir rodeado de sus hijos y confortado por su vista y presencia?
Hoy, Niño Jesús, hace 7 semanas que fue la última vez que supe de mis hijos. No sé si están bien. Tampoco sé si han tenido un catarro o se lo han pasado bien en la nieve. No sé cómo les ha ido en la escuela en este trimestre. No sé nada. Les escribo, pero sospecho que ellos tampoco saben de mí. Quizás mis cartas no les lleguen. Ni siquiera me han facilitado un número de teléfono para llamarles. Y no te voy a contar nada de las penosas condiciones en que tengo que verles –cuando les veo- porque Tú lo sabes mejor que nadie.
No te oculto, Niño Jesús, que me da miedo pensar en los corazones de tu Madre y de tu padre el día que los “perdiste”, cuando te quedaste predicando en el Templo. Sé que tenías que hacerlo, vale. Pero durante tres días el corazón de tu padre, y el de tu Madre, estuvieron encogidos, muy encogidos. Fueron tres días muy duros para ellos. Bueno … yo llevo ya siete semanas, y bien sabes que no soy tan fuerte como ellos. Ya sé, también, que las cosas tienen que ser así. Que tu Santísima Voluntad dispone que así sean o, por mejor decir, que permite que así sean. Y sé que eres capaz sacar bien de mal. Pero eso no quita ni un ápice lo muy encogido que está mi corazón. Y, te repito, yo no soy nada comparado con tu Madre y con tu padre.
¿Sabes, Niño Jesús, cómo estoy de solo y de huérfano sin mis hijos aquí, alrededor de tu Belén? ¿Sabes lo que me duele no poderte rezar juntos aquí? ¿A que no te haría ni pizca de gracia que te quitase ese padre que te mira y que te cuida, que te ama y que se deleita en ti, que te protege y que te educa? Tranquilo. No voy a quitar a San José del Belén. Bien sabes que este año le he puesto todo lo más cerca que podía de Ti y de tu Madre. Para que seáis una familia más unida, si cabe. Como si acaso no lo fueseis ya.
Yo soy un pastor, el último de los pastores, solitario y aterido. El más inepto de todos, sin duda. Y te vengo a adorar. Solo, tiritando, me acerco a Ti. Tengo las manos vacías y ni siquiera puedo ofrecerte las lágrimas de mis ojos porque hace tiempo que se secaron mis lágrimas. Perdóname. No tengo nada. Bueno … tengo un corazón encogido y roto. Quizás eso te valga como regalo.
Encima de no tener nada te voy a pedir una cosa. Solo una. Una más. Sé que te pido muchas. Te voy a pedir que me dejes a tu padre unos minutos siquiera. Sí, a San José. Y que mandes a tu padre a miles de kilómetros de distancia. Donde están mis hijos, que de facto no tienen padre. Y que dejes que San José –también- los mire embelesados. Y que les cuide, que les dirija. Y, sobre todo –por favor, Niño Jesús- que les proteja. Que les proteja en todo. De todos los peligros espirituales y temporales. ¡Son demasiados peligros los que acechan! Porque sé que tu padre es muy, muy fuerte. Mucho más que yo. Fíjate, Niño Jesús, que hasta los demonios se le someten. Quizás él incluso lo pueda hacer mejor que yo. ¿Me dejarás a tu padre unos minutos para que vaya a donde viven mis hijos y del mismo modo que él te adoptó a Ti, pueda también adoptar a mis hijos? Tú lo puedes todo y yo no puedo nada.
Y a mí déjame caer muerto aquí, a tu lado. Cuando Tú quieras y como Tú quieras. Al menos que cuando muera esté rodeado por Ti. Si quieres llévame contigo pronto, porque esto no es vivir, sino morir despacio y lentamente. Pero el cuándo lo decides Tú, que yo no soy quien para esas cosas. Imagínate a tu padre sin Ti. ¿Imposible, verdad? Pues eso: un padre sin sus hijos es muy huérfano. Muchísimo.
También te pido, Niño Jesús, que tu padre bendiga a mi exmujer. Es la madre de mis hijos. Y que la proteja a ella también. Y que la guíe, conforte y ayude en todo.
Ahora déjame quedarme aquí, a tu lado. Tengo frío y estoy muy cansado. Pero te doy las gracias por ese Angel, y esos otros ángeles –algunos de carne y hueso- que me mandaste para darme la Buena Nueva y decirme que viniera a adorarte. Si quieres, cuando mandes unos minutos a tu padre para que sea padre de mis hijos, yo también te adopto durante esos minutos. Tengo un cuchillo y una cayada. No dejaré que nadie ose atacarte. Y tengo una manta. Yo te envolveré en ella para que no pases frío. Y después de envolverte te pondré en el regazo de tu madre, que es donde mejor vas a estar. Ya verás. Y aunque no tengo gana ninguna de cantar te voy a cantar un villancico en silencio. En mi nombre y en el de mis hijos.
Gracias por haber venido a este mundo, Niño Jesús. Sin ti no seríamos nadie … Y gracias, también, por la Virgen María. Y por San José.
Tienes mucha suerte de tener un padre tan bueno y tan sabio. Que él sea padre de todos los niños que, por uno u otro motivo, no tienen padre.
Santiago, un padre huérfano
Hoy estás aquí, en el Belén. Tu Santísima Madre te atiende y tu padre te mira embelesado. Eres pequeño, eres niño. Ni siquiera Tú, que podías hacer todo por Ti mismo, quisiste prescindir de un padre. Estoy seguro, segurísimo, que cuando creciste no sólo te dejaste abrazar y querer y dirigir por tu padre. No sólo querías que fuese así, sino que gozabas con que así fuera.
Me admira tu padre, Niño Jesús. San José es fuerte y es bueno, muy bueno. Sé que el Espíritu Santo le inspiró, claro está. No lo tuvo fácil cuando tuvo que salir escapando de que te mataran camino de Egipto con tu Madre y contigo a lomos de un burro. Me imagino a tu padre enseñándote los artes y secretos de la carpintería. Tengo por cierto que era un formidable carpintero, como lo fuiste tú, educado por él. Tu padre, si bien no-biológico, te dio su ser al darte su espíritu con su educación y cuidados. No hubo en nada en que San José no se prodigara contigo. Dicen incluso que cuando tu padre murió lo hizo en tus brazos y confortado por ti. ¿Acaso puede pedir más un padre que morir rodeado de sus hijos y confortado por su vista y presencia?
Hoy, Niño Jesús, hace 7 semanas que fue la última vez que supe de mis hijos. No sé si están bien. Tampoco sé si han tenido un catarro o se lo han pasado bien en la nieve. No sé cómo les ha ido en la escuela en este trimestre. No sé nada. Les escribo, pero sospecho que ellos tampoco saben de mí. Quizás mis cartas no les lleguen. Ni siquiera me han facilitado un número de teléfono para llamarles. Y no te voy a contar nada de las penosas condiciones en que tengo que verles –cuando les veo- porque Tú lo sabes mejor que nadie.
No te oculto, Niño Jesús, que me da miedo pensar en los corazones de tu Madre y de tu padre el día que los “perdiste”, cuando te quedaste predicando en el Templo. Sé que tenías que hacerlo, vale. Pero durante tres días el corazón de tu padre, y el de tu Madre, estuvieron encogidos, muy encogidos. Fueron tres días muy duros para ellos. Bueno … yo llevo ya siete semanas, y bien sabes que no soy tan fuerte como ellos. Ya sé, también, que las cosas tienen que ser así. Que tu Santísima Voluntad dispone que así sean o, por mejor decir, que permite que así sean. Y sé que eres capaz sacar bien de mal. Pero eso no quita ni un ápice lo muy encogido que está mi corazón. Y, te repito, yo no soy nada comparado con tu Madre y con tu padre.
¿Sabes, Niño Jesús, cómo estoy de solo y de huérfano sin mis hijos aquí, alrededor de tu Belén? ¿Sabes lo que me duele no poderte rezar juntos aquí? ¿A que no te haría ni pizca de gracia que te quitase ese padre que te mira y que te cuida, que te ama y que se deleita en ti, que te protege y que te educa? Tranquilo. No voy a quitar a San José del Belén. Bien sabes que este año le he puesto todo lo más cerca que podía de Ti y de tu Madre. Para que seáis una familia más unida, si cabe. Como si acaso no lo fueseis ya.
Yo soy un pastor, el último de los pastores, solitario y aterido. El más inepto de todos, sin duda. Y te vengo a adorar. Solo, tiritando, me acerco a Ti. Tengo las manos vacías y ni siquiera puedo ofrecerte las lágrimas de mis ojos porque hace tiempo que se secaron mis lágrimas. Perdóname. No tengo nada. Bueno … tengo un corazón encogido y roto. Quizás eso te valga como regalo.
Encima de no tener nada te voy a pedir una cosa. Solo una. Una más. Sé que te pido muchas. Te voy a pedir que me dejes a tu padre unos minutos siquiera. Sí, a San José. Y que mandes a tu padre a miles de kilómetros de distancia. Donde están mis hijos, que de facto no tienen padre. Y que dejes que San José –también- los mire embelesados. Y que les cuide, que les dirija. Y, sobre todo –por favor, Niño Jesús- que les proteja. Que les proteja en todo. De todos los peligros espirituales y temporales. ¡Son demasiados peligros los que acechan! Porque sé que tu padre es muy, muy fuerte. Mucho más que yo. Fíjate, Niño Jesús, que hasta los demonios se le someten. Quizás él incluso lo pueda hacer mejor que yo. ¿Me dejarás a tu padre unos minutos para que vaya a donde viven mis hijos y del mismo modo que él te adoptó a Ti, pueda también adoptar a mis hijos? Tú lo puedes todo y yo no puedo nada.
Y a mí déjame caer muerto aquí, a tu lado. Cuando Tú quieras y como Tú quieras. Al menos que cuando muera esté rodeado por Ti. Si quieres llévame contigo pronto, porque esto no es vivir, sino morir despacio y lentamente. Pero el cuándo lo decides Tú, que yo no soy quien para esas cosas. Imagínate a tu padre sin Ti. ¿Imposible, verdad? Pues eso: un padre sin sus hijos es muy huérfano. Muchísimo.
También te pido, Niño Jesús, que tu padre bendiga a mi exmujer. Es la madre de mis hijos. Y que la proteja a ella también. Y que la guíe, conforte y ayude en todo.
Ahora déjame quedarme aquí, a tu lado. Tengo frío y estoy muy cansado. Pero te doy las gracias por ese Angel, y esos otros ángeles –algunos de carne y hueso- que me mandaste para darme la Buena Nueva y decirme que viniera a adorarte. Si quieres, cuando mandes unos minutos a tu padre para que sea padre de mis hijos, yo también te adopto durante esos minutos. Tengo un cuchillo y una cayada. No dejaré que nadie ose atacarte. Y tengo una manta. Yo te envolveré en ella para que no pases frío. Y después de envolverte te pondré en el regazo de tu madre, que es donde mejor vas a estar. Ya verás. Y aunque no tengo gana ninguna de cantar te voy a cantar un villancico en silencio. En mi nombre y en el de mis hijos.
Gracias por haber venido a este mundo, Niño Jesús. Sin ti no seríamos nadie … Y gracias, también, por la Virgen María. Y por San José.
Tienes mucha suerte de tener un padre tan bueno y tan sabio. Que él sea padre de todos los niños que, por uno u otro motivo, no tienen padre.
Santiago, un padre huérfano
domingo, 16 de diciembre de 2007
Una notificación
Queridos hijos:
Me ha llegado la notificación final de petición de divorcio por parte de vuestra madre. Una notificación que, una vez más –a pesar del tiempo que llevamos separados-, me llena de tristeza. Verdades a medias, e incluso contradicciones, salpican esa demanda.
Lo peor no es eso. Lo peor es que vuestra madre sigue dificultándome y queriéndome poner dificultades para veros. Con las reglas tan injustas de las leyes modernas es posible que vuestra madre gane y yo no pueda veros ni tanto como quiero ni en las condiciones que quiero. Y esto me llena de mucha tristeza porque lo único a lo que aspiro es, precisamente, a estar con vosotros el mayor tiempo posible.
Seguiré luchando por vosotros, hijos míos. Y si lo único que queda al final de todo esto es la prueba, verificable mediante documento legal, de que he luchado por vosotros, pues eso será todo. Habré luchado y habré luchado el buen combate.
Quizás, cuando seáis mayores, podréis entender todo esto. Yo sigo sin poder entender que una madre ponga dificultades para que sus hijos tengan a su padre.
Os quiero muchísimo. Cada día más.
Papá
Me ha llegado la notificación final de petición de divorcio por parte de vuestra madre. Una notificación que, una vez más –a pesar del tiempo que llevamos separados-, me llena de tristeza. Verdades a medias, e incluso contradicciones, salpican esa demanda.
Lo peor no es eso. Lo peor es que vuestra madre sigue dificultándome y queriéndome poner dificultades para veros. Con las reglas tan injustas de las leyes modernas es posible que vuestra madre gane y yo no pueda veros ni tanto como quiero ni en las condiciones que quiero. Y esto me llena de mucha tristeza porque lo único a lo que aspiro es, precisamente, a estar con vosotros el mayor tiempo posible.
Seguiré luchando por vosotros, hijos míos. Y si lo único que queda al final de todo esto es la prueba, verificable mediante documento legal, de que he luchado por vosotros, pues eso será todo. Habré luchado y habré luchado el buen combate.
Quizás, cuando seáis mayores, podréis entender todo esto. Yo sigo sin poder entender que una madre ponga dificultades para que sus hijos tengan a su padre.
Os quiero muchísimo. Cada día más.
Papá
Suscribirse a:
Entradas (Atom)